Cómo debe ser el cerramiento de una piscina

Por motivos de seguridad, todas las piscinas deberían contar con un cerramiento. Sobre todo en aquellas viviendas unifamiliares en las que pueda haber niños pequeños o personas mayores. El riesgo de accidente es mejor. Si tienes dudas sobre cuál puede ser el modelo más adecuado para tu piscina, no dudes en consultarlo con una empresa de cerramientos metálicos en Alicante.

Características que debe reunir la valla

Estos cerramientos pueden ser de muchos estilos, formas, materiales e incluso tratarse de elementos temporales. Para que realmente resulte seguro debe contar con las siguientes condiciones:

  • Rodear por completo la piscina, permitiendo la visibilidad desde fuera para poder ayudar a cualquier persona que se encuentre en su interior y esté en apuros. Por lo tanto debes descartar los muros.

  • Lo normal es que se encuentre alrededor de la piscina, dejando una distancia de algo más de un metro respecto al agua. Debe haber un pasillo para facilitar el tránsito de las personas.

  • La altura mínima de la valla debe ser de 1,20 metros. No debe contar con travesaños para que no haya opción de que los niños puedan escalarlo.

  • En cuanto a los barrotes verticales, la separación máxima entre ellos tiene que ser de 10 centímetros. De esta manera se consigue que los niños no queden atrapados en ellos.

  • La separación de la valla respecto al suelo será como mucho de 10 centímetros.

  • La cerradura contará con un cierre automático o muelle, para que así la puerta esté siempre cerrada.

  • La manilla o pomo debe situarse lo más alto posible.